Desarrollo sustentable a escala barrial

Por Mónica Saldías de la Guarda, seremi del Medio Ambiente, Región de Aysén.

Ya iniciada nuestra Gestión de Episodios Críticos y experimentando nuestra primera emergencia ambiental en Coyhaique, la contaminación atmosférica es tema obligado y así también la propuesta de soluciones a corto, mediano y largo plazo. Más allá de nuestro trabajo de educación, fiscalización, recambios y subsidios térmicos; la descontaminación de nuestras ciudades requiere de programas y proyectos innovadores que complementen estas acciones; porque estas iniciativas, junto con aportar a la descontaminación, también tienen la facultad de abrir nuevos caminos y a través de esas experiencias, potenciar una aplicación a mayor escala en la forma de infraestructura urbana.

Específicamente, el trabajo de implementación de un proyecto de energía distrital, en el que se genera y distribuye energía en forma de calor para calefacción a distintos edificios y viviendas, articula las necesidades básicas de tener calefacción de muy alta calidad a bajo precio, permitiendo reducir al máximo las emisiones de MP2,5 y CO2 en una zona completa de la ciudad.

En Chile la energía distrital es todavía incipiente, existen algunos proyectos en funcionamiento como la Remodelación San Borja en Santiago y el Condominio Frankfurt en Temuco, que marcan los primeros pasos en nuestro país. En Coyhaique también hemos recorrido esta senda desarrollando el primer estudio de factibilidad de calefacción distrital para el sector Escuela Agrícola, y ya conseguimos el financiamiento para el diseño en detalle de esta iniciativa que permitiría entregar calefacción sustentable y agua caliente de uso sanitario a, inicialmente, 90 viviendas y 3 servicios públicos.

Proyectos como el que estamos impulsando en el sector de Escuela Agrícola, no sólo son parte de las medidas a mediano plazo del Plan de Descontaminación Atmosférica, sino que engloban acciones para una transformación mayor que se necesita para alcanzar las metas de las recién actualizada Contribución Determinada a Nivel Nacional (NDC) siguiendo los Objetivos de Desarrollo Sostenibles (ODS).

Es por ello que este tipo de proyectos requiere de herramientas normativas, de administración, de evaluación y financiamiento, materias que en Chile son nuevas y que, necesariamente, involucran a una multiplicidad de actores de distintos orígenes. Estos actores deben trabajar para entender que el problema de la contaminación, asegurando un desarrollo sostenible, sólo se puede resolver cuando nos comprometemos a comprender y actuar conjuntamente. No existe verdadero desarrollo si este no es sustentable, y la sustentabilidad requiere del equilibrio y armonía de todas las partes, incluidos nosotros.

Cuando pensamos en una solución energética de desarrollo sustentable a escala barrial, estamos pensando en que la toma de esas responsabilidades se realiza de forma colectiva, participativa, y que nos permite reducir los impactos negativos y los riesgos que son inherentes a cada organización y territorio. Tenemos que hacerlo, además, desde la óptica de conocer el estado de vulnerabilidad energética que tienen nuestras familias en la situación actual y como podrían ser parte de una

tecnología nueva, que signifique un precio que puedan costear, que esté en sintonía con el mercado y que se logre el objetivo público de mitigar las fuentes de contaminación.

A través de la participación ciudadana temprana en el diseño, que tiene un enfoque educativo ambientalmente, poseemos una oportunidad en que podemos crear esas herramientas de planificación de desarrollo sustentable entre los distintos sectores. Cuando incluimos el aprendizaje y aprehensión de los objetivos de desarrollo sostenibles vinculados a ciudades, energía y vulnerabilidades en esta ecuación, es cuándo podremos tomar estas acciones y encadenarlas a una metodología de trabajo multisectorial e institucionalizado para el futuro.

Estamos con muchas ansias de comenzar prontamente el trabajo participativo y de diseño que nos ha encomendado el Gobierno Regional. Sabemos que debemos sortear muchas barreras y que tomará tiempo. Sabemos que, si logramos comprometernos a transformar nuestra mirada sobre el desarrollo de un barrio o una ciudad de forma estratégica y participativa, podremos construir esa infraestructura faltante para apoyar las medidas de descontaminación de la ciudad de manera sostenible e inclusiva.

Publicado en Región de Aysén del General Carlos Ibañez del Campo.