Departamento de Conservación del MMA inicia décimo quinto proceso preliminar de clasificación de especies

El objetivo es clasificar e identificar las prioridades de protección dentro del país y, así, generar políticas públicas para evitar que se extingan.

Esta semana se dio inicio a la cuarta reunión de clasificación de especies según su estado de conservación. La cita convocó al Comité de Clasificación de Especies que está conformado por expertos del sector público y académicos. En la reunión, se asignaron las Categorías de Conservación correspondientes a algunas especies nativas de flora, fauna y hongos.

En esta ocasión, el Comité tuvo la tarea de catalogar 20 de 101 especies incluidas en este proceso, entre las cuales se encuentran insectos, aves, mamíferos, plantas y líquenes nativos, utilizando criterios de clasificación de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), la red ambiental más grande y diversa del mundo en pos de la conservación de la naturaleza, el desarrollo económico y el progreso humano sustentable.

Reinaldo Avilés, profesional del Departamento de Conservación de Especies del Ministerio del Medio Ambiente, explicó que el objetivo es identificar las prioridades de protección dentro del país. “Hay que definir con precisión donde se van a gastar los recursos. Se tiene que identificar cuáles son las especies que presentan mayor probabilidad de extinguirse en el corto plazo”, dijo.

El profesional agregó que la metodología aplicada por el comité da luces sobre qué especies están en alguna de las categorías de amenaza (Vulnerable VU, En Peligro EN y En Peligro Crítico CR).

A la reunión asistió Enrique Hauenstein, de la Facultad de Recursos Naturales de la Universidad Católica de Temuco, quien comentó que “las reuniones del Comité de Clasificación son parte de un proceso de varios años en donde han participado distintas instituciones. La idea principal es validar y en consecuencia proteger algunas especies tanto vegetales y animales que están con algunos problemas de conservación, como por ejemplo, en la edición anterior, hemos visto el caso de la Araucaria araucana  que crece en la cordillera de la costa y que no tenía un estado de conservación muy definido”.

El profesor agregó que “la Araucaria araucana ubicada en la cordillera de la Costa está con reales problemas de conservación ya que queda un número bastante pequeño de ejemplares que están expuestos a las siguientes amenazas: perturbación y transformación de su área de ocupación por plantaciones de pino y eucalipto, aumento de la frecuencia de incendios y cambio de uso del suelo generando deforestación para desarrollos agrícolas y pastoreo”.

“Se tuvo que realizar un análisis en base a la clasificación de la UICN, en donde se constató que esta especie está más vulnerable en la zona de la costa que en la zona de la cordillera, donde no se manifiestan las amenazas descritas con tanta intensidad por la altitud de las poblaciones”, finalizó el académico.

Como se logra la clasificación

Según explica Reinaldo Avilés, para el proceso de clasificación se necesitan datos de presencia y de dinámica poblacional, es decir, hay que tener las estadísticas de si el número de individuos está en aumento o disminución. La mayoría de los datos que se manejan son solamente de presencia, por lo tanto, se necesita saber dónde está la especie y cuándo y en qué circunstancias fue avistada, para inferir tendencias de cambios poblacionales.

Estos datos, cuenta el profesional del Ministerio, pueden ser aportados por cualquier persona, pero tienen que ser corroborados por científicos. “Una persona puede decir que vio a esta especie con el pecho rojo, pero resulta que hay otra especie en la misma zona de características similares y se podrían confundir. Por lo tanto, debemos asegurarnos que las personas que están identificando especies sean expertos”.

Listado y fichas de especies clasificadas.

Fotografías de Roccellina cerebriformis, “liquen” (autor Reinaldo Vargas)

categorizada preliminarmente, como Preocupación Menor (LC)

Imagen portada: 

Fotografía de Ardenna grisea, “fardela negra” (Autor: Luis Cabezas)

categorizada preliminarmente, como Casi Amenazada (NT)

 

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