Coalición Clima y Aire Limpio propone medidas para reducir contaminantes de corta vida que impactan en el cambio climático

Este lunes, en el marco de la COP22 que se desarrolla en Marrakech, el ministro del Medio Ambiente, Pablo Badenier, co-presidió junto a su par de Canadá, Catherine McKenna, la Octava Asamblea de Alto Nivel de la Coalición Clima y Aire Limpio para Reducir los Contaminantes del Clima de Corta Vida (CCAC) como el carbono negro, el metano y los hidrofluorocarbonos (HFC). Disminuir su generación puede ralentizar de forma considerable el calentamiento climático a corto plazo, y constituyen un complemento necesario a la mitigación del dióxido de carbono.

Adoptar medidas en este sentido ayudará a limpiar el aire que respiramos, principalmente en las ciudades, contribuyendo a la reducción de la contaminación atmosférica en espacios abiertos y cerrados, que causa hasta 6 millones de muertes prematuras al año, garantizar el suministro de alimentos y mantener los medios de vida de las personas, y evitar la pérdida de hasta 52 millones de toneladas de cultivos cada año.

“Chile ha definido como una prioridad estratégica la mitigación de contaminantes climñaticos de vida corta, lo que se ha visto reflejado en nuestras políticas nacionales, como los planes de descontaminación atmosférica de las ciudades y la Ley de Fomento al Reciclaje, así como en nuestras acciones a nivel internacional, como lo es nuestro apoyo a la enmienda de Kigali al Protocolo de Montreal”, dijo el ministro del Medio Ambiente, Pablo Badenier, durante su intervención.

“Nuestro tiene un particular interés en desarrollar e implementar estrategias concretas que nos lleven a mitigar el cambio climático y los impactos locales de los contaminantes climáticos de vida corta. En este proceso necesitamos contar con el apoyo de la ciencias”, enfatizó.

COP22

En su Octava Asamblea de Alto Nivel, los países miembros de la CCAC se comprometieron a aplicar de inmediato medidas que reduzcan los contaminantes climáticos de corta vida, y realizaron un llamado a todas las naciones para que adopten medidas eficaces para reducir el aumento del cambio climático observado en 2015 y 2016, “los cuales han sido los años más cálidos desde que hay registro”.

“La reducción de los contaminantes climáticos de corta vida no es únicamente responsabilidad de los ministros de medio ambiente. También es fundamental el compromiso y la actuación de todos los departamentos, de todos los gobiernos y de los agentes no gubernamentales”, señalaron en una declaración conjunta.

“Acogemos con beneplácito la rápida entrada en vigor del Acuerdo de París, lo cual demuestra que ya estamos adoptando medidas para minimizar la repercusión de los fenómenos meteorológicos extremos (…) La reducción de los contaminantes climáticos de corta vida generará beneficios cuantiosos para el clima, el medio ambiente y la salud, y contribuirá a la consecución de uno de los objetivos del Acuerdo de París en el contexto del desarrollo sostenible y las medidas dirigidas a erradicar la pobreza”, agrega la declaración.

Junto con ello, alentaron a los países a que adopten medidas que reduzcan el carbono negro, el metano y HFC, incluidas aquellas coherentes con sus contribuciones determinadas a nivel nacional; que trabajen hacía el incremento del financiamiento y los flujos de inversión dirigidos a estos actos; informen públicamente sobre las emisiones de metano e hidrofluorocarbonos de acuerdo con las directrices de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) y el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC); e informen públicamente sobre las emisiones de carbono negro.

Avances en reducir contaminantes de corta vida

Como paso histórico en la lucha contra el cambio climático y como una medida climática de las más importante adoptada en el contexto internacional en 2016, la CCAC acogió con beneplácito la Enmienda de Kigali al Protocolo de Montreal que se acordó en octubre, dirigida a la eliminación gradual de los HFC, lo que podría ayudar a reducir el calentamiento en hasta 0,5 grados Celsius a lo largo del siglo, con la mitigación climática adicional posible mejorando la eficiencia energética de equipos de refrigeración y aire acondicionado que contienen HFC.

Junto con ello, la CCAC acogió de buen grado la decisión de la Organización Marítima Internacional (IMO) de limitar el contenido de azufre de los combustibles destinados a usos marinos del 3,5% al 0,5% antes de 2020.  Esto principalmente considerando que el carbono negro constituye una fuente cada vez mayor de contaminantes climáticos de vida corta, incluso en el Ártico, en donde acelera el calentamiento y la reducción del hielo marino.

Medidas contra el Carbono Negro

Como contribución adicional para conseguir los objetivos de temperatura del Acuerdo de París, la CCAC centra su acción en medidas concretas, las que pueden ser adoptadas por sus socios para reducir las principales fuentes de contaminantes climáticos de vida corta en los sectores del transporte y de producción de petróleo y gas.

Estas medidas son, principalmente reducir las emisiones de carbono negro mediante la incorporación de diésel limpio y vehículos menos contaminantes; y elaborar inventarios y proyecciones de carbono negro

Por ello, la CCAC se comprometió a ampliar la labor en torno al carbono negro u «hollín», un compuesto que contribuye en gran medida al calentamiento y representa uno de los principales factores de contaminación atmosférica y de riesgo para la salud. Junto con esto, la estrategia de la coalición apunta a la introducción de combustibles de bajo contenido en azufre y de vehículos diesel menos contaminantes. Los gases de escape del transporte diésel representan cerca del 99% de las emisiones de carbono negro de todo el transporte.

“Reconocemos que los vehículos diésel constituyen uno de los principales causantes de la contaminación atmosférica y el cambio climático, y que la aplicación de medidas integrales y rentables sobre los combustibles y vehículos puede reducir las emisiones de material particulado y carbono negro de los vehículos diésel hasta niveles cercanos a cero en muchos países”, señala la declaración de la asamblea.

Adicionalmente, otra de las medidas propuestas por la coalición es la de reducir las emisiones de metano procedentes de las operaciones del sector del petróleo y el gas. “El sector del petróleo y el gas es la mayor fuente industrial emisora de metano a escala mundial y plantea la próxima gran oportunidad de reducir el cambio climático, ya que es posible adoptar medidas económicas para reducir de forma considerable estas emisiones”, afirman.

 

 

 

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